A través de un comunicado de prensa emitido por su secretario general, Aquiles Castro, la organización política calificó la medida como una «vergüenza monumental» y denunció que constituye un paso más en el paulatino deterioro de la soberanía nacional, al actuar, según afirmó, bajo el dictado directo de la administración estadounidense.
«Resulta evidente que la medida del Gobierno dominicano solo tiene sentido en el marco de la gran ofensiva del imperialismo norteamericano en América Latina y el Caribe como refugio ante su declive como potencia imperial», aseveró Castro.
El dirigente del PCT argumentó que «esta decisión no es un hecho aislado, sino que forma parte de una política exterior servil a los intereses geopolíticos de Washington».
Entre los precedentes inmediatos citados por la organización figura la cesión de territorio nacional para la habilitación de instalaciones militares estadounidenses en suelo dominicano con el propósito de amenazar a terceros países.
También mencionó la «arbitraria exclusión de Cuba de la Cumbre de las Américas», prevista para celebrarse en República Dominicana el año pasado.
El PCT citó, además, «el enfrentamiento deliberado con gobiernos catalogados como adversarios por Estados Unidos, en contraste con el silencio complaciente ante la injerencia norteamericana en los procesos electorales de la región».
A pesar del impasse diplomático, el Partido Comunista del Trabajo apeló a las profundas y milenarias raíces de fraternidad que unen a ambas naciones.
El PCT expresó su confianza en que los lazos históricos de amistad entre los pueblos de ambos países prevalecerán por encima de las decisiones coyunturales de los gobiernos de turno.
La víspera, el Ministerio de Relaciones Exteriores informó que el Gobierno dominicano solicitó formalmente a la Embajada de Cuba en el país el retiro de nueve miembros de su misión diplomática y sus familiares, concediendo un plazo de siete días para tales fines.
«El Gobierno dominicano se acoge a la normativa vigente y seguirá conduciendo este asunto con la debida discreción y por los canales diplomáticos establecidos, en interés de preservar las relaciones entre ambos países. Al tratarse de comunicaciones diplomáticas, informamos que no se ofrecerán detalles adicionales sobre este tema», puntualizó.
Un comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba deja claro que, con este nuevo acto, las autoridades dominicanas lesionan sensiblemente los vínculos entre los dos gobiernos, pero no podrán lacerar los profundos e históricos nexos existentes entre ambos pueblos.
Asegura que no existe motivo alguno que justifique esta decisión y señala que los diplomáticos cubanos han actuado siempre en estricto apego a la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961 y con absoluto respeto a las leyes de esa hermana nación.
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