Mediante un comunicado, ese espacio permanente integrado por sectores productivos llamó al Gobierno a fortalecer los mecanismos de monitoreo, transparencia y supervisión de la cadena de importación, distribución y comercialización de carburantes.
Ello, acotó, para garantizar condiciones de competencia leal y evitar prácticas que puedan afectar injustificadamente a los consumidores.
Exhortó a que, en conjunto, el Ejecutivo y Legislativo lleven a cabo un proceso de evaluación de las medidas temporales y focalizadas de alivio para los sectores y poblaciones más afectadas.
El CES mencionó propuestas que garanticen la estabilidad de los precios de la canasta básica ampliada urbana y rural.
Además, programas de apoyo social, como la sostenibilidad de los de alimentación escolar y, si fuese el caso, contribución en términos de transferencias monetarias condicionadas.
Sobre los combustibles, agregó como alternativa estructural evaluar la disposición de fondos para estabilización de precios y compensaciones.
Insistió en fortalecer los mecanismos de monitoreo, transparencia y rendición de cuentas en el uso de los recursos públicos que se dispongan para estos propósitos.
Consideró necesario promover una respuesta integral, equilibrada y basada en el diálogo, que permita mitigar los efectos económicos y sociales derivados de la volatilidad de los mercados energéticos internacionales.
El presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo, presentó oficialmente ante el Parlamento una propuesta de ley para un nuevo subsidio temporal a los combustibles el viernes 24 de julio último (iniciativa de ley 6801).
Lleva un poco más de tres semanas (24 días) en trámite dentro del Congreso por falta de consenso entre los diferentes bloques.
Algunos diputados sugirieron elevar el apoyo de las gasolinas o suspender temporalmente impuestos como el del Valor Agregado en lugar de autorizar un subsidio directo.
El ministro de Energía y Minas, Erwin Barrios, defendió días atrás la propuesta del mandatario sobre otras porque es efectiva, responsable y ya demostró que funciona.
Un subsidio aprobado por el Legislativo, que comenzó el 28 de abril pasado y terminó el 2 de julio, significó un importante alivio.
En exigencia de que se atenúen los precios del diesel y la gasolina, transportistas y taxistas organizaron protestas, manifestaciones y bloqueos en carreteras estratégicas de Guatemala a finales de julio y principios del presente mes.
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