El temporal coloca a esos territorios ante el riesgo de inundaciones, crecidas de ríos y quebradas, deslizamientos de tierra y otras afectaciones, según el reporte.
La medida responde al pronóstico del Instituto de Meteorología e Hidrología de Panamá (Imhpa), que prevé lluvias de variada intensidad, tormentas eléctricas y ráfagas de viento durante los próximos días.
De acuerdo con Sinaproc, hasta el 22 de agosto se esperan condiciones meteorológicas variables en el país, con una primera fase de mayor inestabilidad entre el 17 y el 19, vinculada al paso de una onda tropical.
Las precipitaciones podrían provocar incrementos rápidos en los caudales de ríos y quebradas, inundaciones en sectores vulnerables y deslizamientos de tierra.
La situación reviste especial atención en la caribeña Bocas del Toro, donde persiste una elevada saturación de los suelos. Sinaproc mantiene además vigilancia sobre los ríos Sixaola y Changuinola, cuyos niveles han registrado incrementos y podrían ocasionar desbordamientos en sectores bajos y próximos a sus áreas de influencia.
La alerta amarilla comprende los distritos de Changuinola, Almirante, Chiriquí Grande y Bocas del Toro, así como sectores de la comarca Ngäbe-Buglé, entre ellos Kusapín, Kankintú y Jirondai. También abarca la comarca Naso Tjër Di.
El resto del territorio nacional permanece bajo alerta verde ante la posibilidad de precipitaciones, tormentas eléctricas, ráfagas de viento y otros eventos asociados.
Sinaproc solicitó a las instituciones mantener un monitoreo permanente de las condiciones meteorológicas e hidrológicas, reforzar sus capacidades operativas, disponer de personal y evaluar la situación de las comunidades y sectores más vulnerables.
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