En un comunicado, la Cancillería iraní rechazó el nuevo paquete de medidas anunciado por Washington y sostuvo que las restricciones afectan derechos fundamentales de la población.
El texto señaló que Estados Unidos optó por anunciar las sanciones coincidiendo con el aniversario del golpe de Estado de 1953 en Irán, en el que intervinieron Washington y Londres.
Según el Ministerio, esa coincidencia refleja la continuidad de lo que calificó como décadas de hostilidad estadounidense contra el pueblo iraní.
La declaración afirmó además que las sanciones económicas y comerciales de Washington perjudican directamente a los ciudadanos y reiteró que Teherán las considera una forma de presión ilegítima.
La Cancillería sostuvo igualmente que los ataques y las presiones ejercidas por Estados Unidos e Israel no lograron obligar a Irán a aceptar sus demandas.
Subrayó que esas acciones no modificarán la determinación del país de preservar su independencia, dignidad y soberanía nacional.
El presidente estadounidense, Donald Trump, había anunciado el miércoles que Washington se preparaba para imponer nuevas y severas sanciones contra Irán.
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