Es el resultado de la investigación iniciada hace dos décadas por el médico Rodolfo Ferrando, quien tiene el primer estudio científico sobre la afectación cerebral que provoca la marihuana adquirible en el mercado regulado de Uruguay.
Su estudio detectó que en los usuarios crónicos se observan alteraciones en pruebas de memoria, atención y funciones ejecutivas, así como una disminución del flujo sanguíneo en regiones frontales y temporales del cerebro.
Las imágenes revelan además que “estas alteraciones fueron más extensas y marcadas en los consumidores de cannabis de alta potencia”. Así lo consigna el informe final de la investigación, al que accedió Búsqueda.
Los hallazgos, expresa Ferrando en su informe, “aportan evidencia objetiva de que el consumo frecuente de cannabis legal no es inocuo para el cerebro y sirven de base para estrategias de educación, prevención y reducción de riesgos”.
Mientras Ferrando culminaba su investigación, el Instituto de Regulación y Control del Cannabis (Ircca) alista una campaña sobre marihuana que se propone hablar con “transparencia” y “evidencia” sobre los “efectos nocivos que puede provocar”, con mensajes diferenciales para los distintos grupos de usuarios.
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