Según la entidad, un laboratorio acreditado por la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) analizó la muestra proporcionada por el jugador y el 17 de julio el centro reveló la presencia de benzoilecgonina, un metabolito de la cocaína que figura en la lista de prohibidas en competición al clasificarse como una «sustancia de abuso».
«Estoy profundamente decepcionado conmigo mismo», afirmó Kyrgios al reconocer su error y responsabilidad por el doping.
De acuerdo con el organismo debido a la naturaleza de la sustancia detectada, es obligatoria una suspensión provisional que entró en vigor el 4 de agosto, más de dos semanas antes de que el caso se hiciera público y el profesional tiene derecho a apelar esa medida.
«Di positivo por cocaína en un control antidopaje en Mallorca. Cometí un gran error y asumo toda la responsabilidad. Lo siento por mis fans, mi familia, mis patrocinadores y todos mis seres queridos. Sobre todo, lo siento por los niños que me siguen…», reconoció el tenista en las redes sociales.
«En los últimos dos años, las lesiones me han afectado mucho, tanto física como mentalmente. Mi cuerpo no ha podido hacer lo que mi mente esperaba de él, y aceptar la idea de que me acerco al final de mi carrera ha sido más difícil de lo que jamás imaginé», agregó.
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