La Organización Regional Ucayali (URAU) de la Asociación Interétnica de la Selva Peruana (Aidesep) expresó su rechazo e indignación por el asesinato de líder indígena del pueblo ashéninka asesinado ayer en la región sur-amazónica de la región de Ucayali.
El ex líder de la Comunidad Nativa Onconashari, ubicada en el distrito de Yurúa, Ucayali, cumplía la misión de monitoreo y vigilancia en el territorio comunal, cuando sorprendió a intrusos que extraían de los árboles aceite de copaiba, de cotizado uso medicinal por ser un gran antiinflamatorio, cicatrizante y antiséptico.
Los depredadores asesinaron a balazos al dirigente de 57 años y, según la regional de Aidesep, Tomisha había denunciado la incursión de gente extraña en el territorio de la comunidad, pero las autoridades no atendieron oportunamente sus pedidos de intervenir.
El crimen fue condenado por la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos (CNDDHH), según la cual el crimen no ocurrió en un contexto desconocido para el Estado.
Agregó que desde hace 26 años se ha denunciado el ingreso no autorizado a las tierras de la comunidad de Onconashari y las amenazas a los comuneros que fueron denunciados ante el Ministerio de Cultura y la Policía Nacional.
La CNDDHH exigió al Ministerio Público y a la Policía una investigación inmediata, diligente y con enfoque intercultural, que determine las responsabilidades materiales e intelectuales y otorgue garantías y protección a los indígenas.
Según registro de las organizaciones nativas amazónicas, desde 2020 han sido asesinados por lo menos 35 líderes indígenas en el Perú por defender sus territorios frente a las mafias y actividades ilícitas que los amenazan.
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