Esos adeudos no responden a gastos de lujo, sino a la «caída del poder adquisitivo que obliga a financiar productos básicos como alimentos y remedios», recalcó Femenía en réplica al presidente Javier Milei.
En sus tres últimas comparecencias públicas, el gobernante se mostró descompuesto, grosero e injurioso; incluso espetó que es “una estupidez pensar que existe endeudamiento de las familias”; negó que la desocupación haya aumentado y dijo que la inflación bajó a cero por lo que dará un nuevo concierto.
El portavoz de las Pymes fue más allá y pintó un escenario de recesión generalizada que afecta a todo el territorio nacional, donde el estancamiento del mercado interno y la falta de incentivos estatales impiden que la actividad económica repunte, sostuvo.
Respecto a la inflación, el gobierno informó que la tasa en el comercio mayorista fue de 0,8 por ciento en julio, dato al que se aferró el mandatario, pero rápidamente consultoras independientes advirtieron que ese comportamiento se registró en la última semana de ese mes.
Y no necesariamente reflejó una baja ya que el índice de precios al consumidor fue de 2,1, según las estadísticas oficiales, resumió el periódico Ámbito Financiero a partir de comentarios de economistas.
Puede ser más alto aún –señalaron- si se valora adecuadamente el peso de los crecientes gastos en los servicios (luz, agua, gas, telefonía, internet, televisión) y pudiera hasta crecer más si se contemplaran otras sangrías familiares como transporte, alquileres, clínicas prepagas, educación, combustibles, peajes.
En cuanto al desempleo, la comentarista en temas económicos Erika Cabrera señala que desde la asunción del gobernante de La Libertad Avanza (LLA) se perdieron 241 mil puestos en el sector asalariado privado. Y a esto hay que sumar 69 mil 769 en el área pública, acorde con los registros oficiales de reducción oficial en la administración estatal.
Esto ha conllevado a una sustancial baja de los ingresos familiares que se nota en
el descenso del consumo y la afectación que este factor tiene sobre las empresas, en especial las pequeñas y medianas.
Un estudio realizado por la consultora Opina Argentina detectó que hoy seis de cada 10 argentinos considera que su situación económica empeorará en los próximos meses.
Eso indica –señala la firma independiente- que el malestar económico dejó de ser una percepción coyuntural y pasó a instalarse como un rasgo más persistente de la opinión pública. Esto lo están sintiendo con más fuerzas los jóvenes que fueron clave en el triunfo electoral de Milei en 2023.
Un compendio de resultados de varias encuestas advierten que el presidente pierde el voto joven. Estas detectaron que hay un deterioro del respaldo al mandatario en los segmentos de menos de 30 años. La economía, el empleo y la falta de expectativas aparecen entre las principales razones del desencanto.
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