En entrevista exclusiva transmitida anoche por la televisión Record, Lula sostuvo que la política brasileña perdió calidad en los últimos años y criticó a candidatos que, a su juicio, recurren a la espectacularización en Internet para obtener protagonismo.
“Hay gente que cree que puede ser candidato por causa de Internet”, afirmó el mandatario, al cuestionar a quienes consideran que hacer publicaciones provocadoras o buscar popularidad en las redes sociales les otorga méritos suficientes para aspirar a la Presidencia.
Lula señaló que ejercer ese cargo exige asumir responsabilidades y tomar decisiones que afectan al país, por lo que consideró que la actividad política no puede reducirse a la búsqueda de repercusión digital.
El presidente comparó el escenario actual con las disputas electorales de décadas anteriores y mencionó a José Serra, Ulysses Guimarães, Leonel Brizola y Mário Covas como políticos con los que mantuvo fuertes divergencias, pero con quienes, afirmó, existía un debate de mayor nivel.
“Si se compara la disputa de hoy con la disputa de los años 80, se percibe que disminuyó la importancia de los políticos que participan en las elecciones”, sostuvo.
A pesar de sus críticas al panorama nacional, defendió la participación electoral y rechazó que la insatisfacción con la política constituya una razón para abstenerse de votar.
“La desgracia de quien no le gusta la política es que es gobernado por quien sí le gusta”, afirmó, al advertir que la falta de participación puede dejar las decisiones públicas en manos de una minoría.
Durante el diálogo, el mandatario brasileño abordó otros asuntos, entre ellos su relación con el presidente estadounidense, Donald Trump, con quien mantuvo una conversación telefónica el pasado viernes.
Lula describió ese diálogo como “muy civilizado” y “muy respetuoso”, pero criticó las acciones adoptadas posteriormente por funcionarios estadounidenses de segundo nivel.
También dijo haber cuestionado ante Trump las justificaciones usadas por Washington para imponer nuevos aranceles contra Brasil, al calificar esos argumentos de “mentirosos”, y defendió la posición de su país en asuntos ambientales y laborales.
El presidente brasileño se refirió además a las investigaciones que involucran a su hijo Fábio Luís Lula da Silva, conocido como Lulinha. Aseguró al respecto que no intenta impedir las investigaciones y sostuvo que cualquier persona que haya cometido irregularidades debe responder por sus actos, independientemente de sus vínculos familiares o políticos.
Esta entrevista con Record se transmitió de forma paralela al primer debate presidencial de cara a las elecciones presidenciales de octubre, en el cual no estuvieron presentes ni Lula, quien aspira a un cuarto mandato, ni su principal rival, el senador Flávio Bolsonaro.
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