Sexto preclasificado del certamen estadounidense, Navone saltará a la pista dura con la misión de prolongar su recorrido y, al mismo tiempo, afinar sensaciones antes del último Grand Slam de la temporada, cuyo cuadro principal comenzará el próximo domingo en Nueva York.
El tenista de Nueve de Julio, ubicado en el puesto 48 del ranking mundial, tendrá delante a Duckworth, número 79 del escalafón y dueño de la experiencia necesaria para convertir el duelo en una prueba de paciencia y resistencia para el sudamericano.
Para Navone, Winston-Salem representa mucho más que una escala competitiva, pues cada juego sobre el cemento estadounidense puede servir como termómetro de su preparación, cuando Flushing Meadows ya se vislumbra en el horizonte y el margen para ajustar detalles comienza a estrecharse.
La jornada también pondrá en escena a otros dos argentinos, Juan Manuel Cerúndolo y Sebastián Báez, quienes intentarán mantener encendida la presencia albiceleste en el torneo frente al indio Dhakshineswar Suresh y al francés Hugo Grenier, respectivamente.
El certamen, que se disputa hasta el 29 de agosto, reúne a jugadores en busca de los últimos puntos y sensaciones antes del Abierto de Estados Unidos, escenario donde los argentinos esperan que el tenis encontrado en Carolina del Norte le acompañe hasta Nueva York.
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