Ocurrió el lunes en la ciudad de Pando, en el departamento de Canelones, a 32 kilómetros de esta capital, y medios de prensa lo califican de «asalto de película».
Cinco delincuentes, uno de ellos a cara descubierta, ejecutaron la rapiña y se llevaron 10 millones de pesos, 70 mil dólares y 90 mil euros, todo valorado en 420 mil dólares.
Hasta el momento no hay detenidos informados, aunque fuentes policiales señalaron que la investigación avanza a partir de las imágenes de videovigilancia, las huellas y distintos objetos abandonados por los asaltantes.
Los ladrones chocaron el auto en que huyeron del lugar, intentaron robar un segundo automóvil y finalmente despojaron al conductor de otro vehículo.
Uno de los asaltantes ingreso primero y estuvo en el banco durante un minuto antes de avisar al resto, que entró encapuchado y con armas de fuego.
Un guardia de seguridad recibió un culatazo en la cabeza pero está fuera de peligro.
Los cacos también se llevaron dos revólveres calibre 38 de los custodios.
El presidente Yamandú Orsi subrayó la gravedad del hecho, aunque acotó que no se trata de una modalidad de delito recurrente en Uruguay.
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