La cifra representa 15,46 por ciento respecto a las ocupaciones de igual período del año 2025.
El incremento más significativo dentro de las armas se produjo entre las de mayor porte. Entre enero y junio fueron incautadas 504 armas largas, un aumento de casi 42 por ciento. La Policía Nacional ocupó en ese lapso 930 armas cortas.
Sin embargo, el dato que más se destaca es el de las municiones: se retiraron de circulación 82 mil 225 cartuchos, un 450,7 por ciento más que en el primer semestre de 2025.
El comisario general Fernando Noble, director nacional de Policía Científica, advirtió sobre el aumento del poder de fuego de algunas de las armas incautadas.
“En las armas cortas, lo que se está dando e incrementando exponencialmente son las distintas transformaciones que se realizan con el objetivo de aumentar significativamente el poder de disparo”, dijo.
Tales modificaciones incluyen la conversión de armas para que funcionen en régimen automático y el aumento de la capacidad de sus cargadores mediante dispositivos extensivos.
En Uruguay hay 617 mil 327 armas de fuego legalmente registradas por civiles, lo que equivale a un arma legal cada 5,7 personas.
Sin embargo se estima que existen alrededor de 400 mil armas circulando de forma clandestina o sin control estatal, lo cual ubica al país entre los de mayor posesión de armas por habitante en América Latina.
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