Los azulgranas, vigentes campeones de la Liga y la Supercopa de España, impusieron su dominio desde el comienzo bajo las órdenes del alemán Hansi Flick, aunque encontraron en el guardameta Unai Simón una muralla difícil de franquear.
Raphinha avisó primero con un cabezazo que se estrelló contra el palo y su insistencia encontró premio en el minuto 37, cuando remató de zurda a quemarropa desde el sector derecho hacia el centro de la portería tras recibir una asistencia de fantasía de Pedri, quien filtró el balón con precisión.
Con la ventaja, el Barcelona mantuvo el pulso del encuentro y Lamine Yamal tuvo el segundo en sus botas antes del descanso, pero perdonó ante un Athletic que amenazó sin conseguir romper el cerrojo azulgrana.
Tras la reanudación, los discípulos de Flick volvieron a tomar las riendas y generaron varias aproximaciones peligrosas, incluida otra aparición de Yamal, cuyo disparo terminó en el larguero y no entró por escasos centímetros.
El minuto 63 trajo además uno de los momentos más celebrados de la noche, cuando Rodri ingresó al terreno para debutar con el Barcelona y recibió una cerrada ovación de los aficionados presentes en el coliseo catalán.
Los dirigidos por Edin Terzić, encontraron su mejor oportunidad en el minuto 73 mediante un disparo de Oihan Sancet que también se estrelló contra el poste, en una jugada que mantuvo suspendido el aliento del Camp Nou.
Finalmente, Fermín López remató en el 82 con la derecha (tercero de la temporada), sentenció el desafío y el Barcelona conservó su marcha perfecta, después de golear 5-0 al Elche en su estreno, mientras el Athletic encajó su segunda derrota tras caer 1-3 frente al Sevilla.
Con seis puntos, los azulgranas se mantienen entre los equipos que han ganado sus dos compromisos iniciales, junto al Real Madrid, Sevilla y Betis, en una Liga que apenas comienza a tensar su cuerda competitiva.
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