Lozano aseguró al portal digital Primicias que el Gobierno comenzó en febrero la preparación para enfrentar los posibles efectos del fenómeno y calcula que unos 1,3 millones de ecuatorianos podrían resultar afectados.
La funcionaria aclaró que los 650 millones de dólares no corresponden a un fondo extraordinario, sino a recursos que ya constaban en los presupuestos de las distintas instituciones y que fueron priorizados para acciones preventivas.
Los planes incluyen el mantenimiento de la red vial estatal, reforzamiento de centros educativos y de salud, adquisición de medicamentos, seguros agrícolas y bonos de contingencia, además de kits de asistencia humanitaria.
La Secretaría de Gestión de Riesgos también prepara alojamientos temporales unifamiliares de 18 metros cuadrados para familias que pierdan sus viviendas durante una eventual emergencia.
Las estimaciones señalan que El Niño podría alcanzar una intensidad muy fuerte entre finales de 2026 e inicios de 2027, aunque las previsiones serán actualizadas conforme avance el monitoreo del fenómeno.
El Comité Nacional para el Estudio Regional del Fenómeno El Niño (Erfen) reportó esta semana el calentamiento de de las aguas del Pacífico y un ascenso de hasta 40 centímetros del nivel medio del mar frente a las costas ecuatorianas.
La funcionaria recordó que los municipios y prefecturas tienen la responsabilidad de ejecutar medidas como la limpieza de alcantarillas, el desazolve de ríos, la preparación de alojamientos temporales y la revisión de sistemas de alerta.
Según señaló Lozano, el Gobierno mantiene coordinación con organismos internacionales, incluido el Programa Mundial de Alimentos, para preparar una eventual respuesta humanitaria, aunque la prioridad actual es reducir los posibles daños mediante la prevención.
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