Líderes de la Confederación General del Trabajo (CGT) y las dos Centrales de Trabajadores de Argentina (CTA) plantearon establecer un sueldo menor de 993 mil 300 pesos (645 dólares) que no fue aceptado, y rechazaron como insuficiente la proposición empresaria y se retiraron del encuentro.
Al no haber acuerdo entre las partes, el Poder Ejecutivo ahora decretará el aumento por decreto, lo que le ha permitido devaluar el salario mínimo más de un 40 por ciento desde finales de 2023, señaló la versión digital de Página12.
La discusión resultó «una provocación miserable funcional a que el presidente Javier Milei siga decidiendo por Decreto a la baja”, manifestó un dirigente sindical que estuvo en la reunión.
Los empresarios propusieron un incremento del sueldo menor de 1,8 por ciento en septiembre y 1,7 desde octubre hasta abril del año próximo, dijeron gremialistas de las tres centrales obreras.
Ese cronograma elevaría el actual Salario Mínimo de 376 mil pesos (244 dólares) a 382 mil 768 (248,55 dólares) en septiembre y a 430 mil 707 (279) hasta abril de 2027.
Medios sindicales sostienen que la actual remuneración ínfima es 40,5 por ciento menor en términos reales que en noviembre de 2023 y la pérdida llega a casi el 45 por ciento si se calcula con el índice de inflación actualizado que el Gobierno no utiliza.
Las tres centrales obreras también reclamaron el restablecimiento y actualización del programa Volver al Trabajo, surgido de la ley de creación del Salario Social Complementario, el cual fue posteriormente derogado por el ejecutivo libertario. Esa decisión perjudicó a 956 mil trabajadores, fundamentalmente mujeres, que desarrollan tareas en comedores, merenderos y otras actividades de carácter social.
La CTA Autónoma denunció como una mezquindad la actitud empresaria que no contribuye al diálogo ni a la búsqueda de soluciones frente a la urgente situación de destrucción del mercado interno y pérdida de capacidad de consumo del pueblo.
En respuesta pública, esa Central reiteró que los sindicatos manifestaron su predisposición al diálogo tripartito entre trabajadores, empleadores y Estado. Sin embargo, este año también denunciamos ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT) la falta de un diálogo social efectivo.
La OIT instó al gobierno argentino a adoptar las medidas necesarias para garantizar una instancia genuina de diálogo y concertación entre las partes, pero también fue ignorado.
mh













