La propuesta obtuvo el 97 por ciento de los votos durante las primarias de la agrupación, en un proceso en el que participaron más de 700 personas, según los resultados divulgados por sus dirigentes.
Con ese aval, el colectivo se prepara para iniciar la siguiente etapa del proceso, que contempla la recolección de firmas de adhesión exigidas por la legislación electoral para constituirse formalmente como partido.
La meta representa aproximadamente 60 mil firmas, equivalentes al tres por ciento del padrón electoral, requisito que la organización deberá cumplir dentro del plazo establecido por las autoridades electorales.
El fundador de Vamos, el exdiputado Juan Diego Vásquez, sostuvo que la transformación busca dotar al movimiento de una estructura territorial permanente, mecanismos de decisión definidos y condiciones de sostenibilidad política más allá de un solo proceso electoral.
La dirigencia aseguró que el paso hacia una estructura partidaria no significa abandonar la esencia independiente con la que surgió la coalición, sino adaptar su organización al nuevo escenario político y electoral del país.
De acuerdo con sus promotores, la decisión también responde a las modificaciones introducidas al Código Electoral, que establecen mayores exigencias para quienes aspiren a cargos de elección popular mediante la libre postulación.
Entre esas disposiciones figura el incremento de los adherentes necesarios para respaldar candidaturas independientes, además de un período más reducido para completar la recolección de firmas.
Las reformas contemplan asimismo la denominada renuncia tácita al partido político para quienes suscriban respaldos a candidaturas por la libre postulación, así como restricciones al voto plancha en circuitos plurinominales.
Para Vamos, esas disposiciones hacen necesario fortalecer la organización colectiva y crear una estructura capaz de defender la participación ciudadana independiente frente a un escenario electoral que consideran cada vez más exigente.
La coalición alcanzó notoriedad nacional en las elecciones generales de 2024, cuando sus candidatos por la libre postulación consiguieron decenas de cargos de elección popular, incluidos escaños en la Asamblea Nacional (parlamento), alcaldías y representaciones de corregimiento.
Ahora, sus dirigentes pretenden convertir ese respaldo electoral en una organización política permanente, con presencia territorial y capacidad para participar en los comicios de 2029 bajo una nueva estructura partidaria.
El próximo desafío será, por tanto, trasladar el respaldo expresado en la consulta interna al terreno de la organización electoral, donde la recolección de las firmas requeridas constituirá la primera prueba para concretar el nacimiento de la nueva fuerza política.
En sus primeras declaraciones a la prensa Vásquez aseveró que sin miedo ni titubeo comienza la nueva etapa, una hoja de ruta basada en el retorno a las comunidades y la escucha ciudadana que siempre ha sido el norte de esta organización.
“El compromiso es muy sencillo: los partidos políticos tradicionales que han existido en el tiempo nos han hecho daño porque las personas que los dirigen no han estado pensando ni poniendo los intereses del país primero. Nuestro compromiso es hacerlo totalmente distinto”, remarcó.
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