La reacción se produjo después de que el legislador y candidato presidencial del Partido Liberal cuestionara, durante una entrevista ayer con TV Globo, la credibilidad de los testimonios ofrecidos por Baptista Junior y el general Marco Antônio Freire Gomes, excomandante del Ejército.
Flávio afirmó que los relatos de ambos militares sobre las presiones para una ruptura institucional en 2022 no fueron graves porque Baptista Junior estaría actualmente “pidiendo votos para Lula”, argumento que utilizó para cuestionar la imparcialidad del excomandante al hablar sobre el expresidente Jair Bolsonaro.
En una publicación en redes sociales, Baptista Junior rechazó la acusación y sostuvo que la declaración de Flávio sirvió para desviar la atención de una pregunta planteada durante la entrevista.
Además, el militar negó que su libro, “Yo dije NO: una trinchera antigolpista”, constituya un instrumento electoral a favor de Lula. La obra será publicada en septiembre y aborda las discusiones ocurridas durante el gobierno de Bolsonaro después de su derrota electoral.
Según Baptista Junior, el libro relata las presiones ejercidas sobre los comandantes de las Fuerzas Armadas para que respaldaran medidas de excepción destinadas a impedir la transferencia del poder tras los comicios.
“Analizo a Jair Bolsonaro y Lula con imparcialidad”, afirmó el brigadier, quien agregó que es crítico de los “populismos que nos limitan el desarrollo”.
En declaraciones a CNN Brasil, Baptista Junior calificó la respuesta de Flávio como una reacción destinada a “agradar a su burbuja” y aseguró desconocer si la acusación contra él surgió a partir del contenido de su libro o de su alegato ante el Supremo Tribunal Federal.
Los testimonios de Baptista Junior y Freire Gomes fueron incorporados al proceso judicial que llevó a la condena de Bolsonaro –sentenciado a 27 años y tres meses de cárcel- y otros integrantes de su entorno por su participación en una trama golpista después de las elecciones de 2022.
Ambos militares declararon que existió riesgo de una ruptura institucional y que recibieron presiones para que las Fuerzas Armadas se sumaran a medidas destinadas a impedir la investidura de Lula.
En su libro, Baptista Junior sostiene que el intento no prosperó debido a la falta de respaldo unánime entre los altos mandos militares. También relata que Freire Gomes advirtió a Bolsonaro que tendría que detenerlo si adoptaba una medida de excepción.
El excomandante sostiene además que el entonces jefe de la Marina, almirante Almir Garnier, puso las tropas bajo su mando a disposición de Bolsonaro durante las discusiones sobre una posible ruptura.
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