Según testigos presenciales, la vida en esta capital volvió a la normalidad la víspera, luego que soldados leales a la junta castrense al mando del país sofocara un motín entre sus filas.
Los más violentos enfrentamientos ocurrieron en la madrugada del sábado cuando los amotinados intentaron asaltar el palacio presidencial.
En un comunicado leído en la televisión pública el fin de semana, el ministro de Defensa, el general Salifou Mody, informó que un grupo de soldados intentó controlar el cuartel de la base aérea 101 de Niamey y atacaron además otros sitios sensibles de la ciudad de Niamey, pero fueron reducidos.
La sedición fue la tercera insubordinación militar en lo que va de año, aunque los dos incidentes anteriores involucraron también a grupos islamistas.
El jefe de la junta militar de Níger, general Abdourahmane Tiani, llegó al poder mediante un golpe de Estado hace tres años, pero su gobierno ha estado constantemente asediado por los ataques de grupos afiliados al llamado Estado Islámico y Al-Qaeda.
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