En conferencia de prensa en esta capital, representantes de la entidad señalaron que es una de las mayores de las últimas décadas y que el Gobierno trata como asuntos separados tres de los fenómenos.
Mencionaron un modelo de tenencia de la tierra de grandes extensiones en pocas manos; mecanismos que garantizan y reproducen el despojo y un sistema de justicia corrupto y cooptado en beneficio de la élite tradicional.
Tres décadas después de la firma de los Acuerdos de Paz, acotaron, el campo nacional sigue gobernado por el hambre, el despojo y el abandono institucional.
Insistieron en que el Estado ha incumplido el compromiso de la “transformación y tenencia del uso de la tierra con el objetivo de incorporar a la población rural al desarrollo económico, social y político”.
Advirtieron que este año el fenómeno de El Niño golpeó el país con fuerza. Se registran 54 días sin lluvia y una reducción del 33 por ciento en la primera temporada, lo que coloca a este episodio cerca de convertirse en el más severo de los últimos 76 años, ampliaron.
La sequía ya deja 138 municipios (de 340) con pérdidas de cultivos, que afectan a 236 mil 447 familias, subrayaron los miembros de una de las organizaciones históricas de defensores de los campesinos.
El Ministerio de Agricultura mantiene bajo vigilancia 112 municipios de 16 departamentos, entre ellos Escuintla, Retalhuleu, Suchitepéquez y Alta Verapaz, describieron.
Refirieron más de 13 mil 900 casos de desnutrición aguda y sobre una crisis climática que agudiza más la situación de hambre, exclusión y miseria.
Recordaron también que este territorio centroamericano atraviesa condiciones de sequía asociadas a un déficit prolongado de precipitación, con impactos documentados sobre la agricultura, disponibilidad de agua y medios de vida.
Sin embargo, plantearon, esta crisis no afectará únicamente al campo, pues los impactos en la producción de granos básicos darán lugar al aumento del precio de los alimentos.
Ello se sumará al alto costo de la vida, el aumento del precio del combustible y aumentará la inseguridad alimentaria a nivel nacional, enfatizaron.
Durante la gestión del presidente Bernardo Arévalo se mantienen los conflictos agrarios históricos y se ejecutaron 14 desalojos violentos contra comunidades campesinas, con el respaldo de un sistema de justicia cooptado, expusieron.
La concentración de tierra y el avance de los monocultivos arrebatan a los campesinos las mejores tierras de cultivo, según el CUC.
El Acuerdo Agrario, que debía romper ese ciclo, sigue sin cumplirse, recalcó la organización.
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