Con una altura de 364 metros sobre el nivel del mar está considerada entre las elevaciones más altas de Ciego de Ávila, territorio cubano que posee un terreno mayormente llano.
Según estudiosos del tema la colina es un domo salino, con forma ovalada, que surgió hace 30 millones de años, cuando el mar entraba y salía con lentitud por esas tierras, depositando sales que luego cristalizaron bajo el cálido sol.
La elevación se distingue por su entorno cubierto de bosques, donde habitan árboles maderables y frutales, reptiles y una gran variedad de aves, muchas endémicas y con alguna categoría de amenaza. Bajo la administración de la Empresa para la protección de la Flora y la Fauna ese paraje natural, perteneciente al sitio Ramsar Gran Humedal Norte de Ciego de Ávila y a la Reserva de la Biosfera de Buenavista, resulta de gran atractivo para la práctica del ecoturismo en la región.
En su interior crece la palma real (árbol nacional de Cuba)y la jocuma, el ocuje y el jiquí, éste último con escasos ejemplares, mientras, en sus áreas húmedas habitan unas 40 variedades de orquídeas, helechos, enredaderas, y el curujey, entretanto, en los alrededores observamos diversidad de flores silvestres y otras plantas ornamentales.
Asimismo en las copas de los árboles conviven cientos de especies de la fauna, como cotorras y cateyes, principalmente, en el palmar conocido como El Tres de Galán, quizás, el más grande del centro de la Isla.
Otros animales presentes en la Loma de Cunagua son el tocororo (ave nacional), el sijú cotunto, el carpintero verde, la cartacuba, el zunzún, el zorzal real , además, cinco especies de palomas, entre ellas la perdiz, endémica y en peligro de extinción.
Senderos interpretativos como Los Tocororos y El Palmar de las Cotorras conducen a los visitantes hacia las ocultas bellezas de ese panorama natural cubano, por donde pueden observar los diferentes grupos de aves silvestres, lagartos y majaes.
Por tal motivo especialistas y técnicos medioambientales de la provincia avileña efectúan monitoreos constantes enfocados a salvaguardar las arboledas. Allí desarrollan programas de reforestación, perfeccionan el patrimonio florístico para mejorar el hábitat y refugio de los animales y mantienen los senderos y caminos para ser más viable la entrada al lugar.
Igualmente en los aguachales de áreas próximas, específicamente en la parte sur de la loma, está el Refugio de Fauna El Venero, donde habita la segunda mayor colonia de grullas de la Isla, una de las aves más llamativas de los campos cubanos.
En la etapa entre enero y mayo, cuando la sequía se hace más fuerte, y el sol calienta más, llegan los incendios forestales, es ahí cuando todos colaboran: los guardabosques, trabajadores de la Empresa de Flora y Fauna, vecinos de las comunidades cercanas y campesinos de fincas aledañas para luchar contra las llamas.
Cunagua es una palabra aborigen que significa flor de agua, además, fue el nombre del cacique de una tribu indígena que vivió en ese punto de la geografía cubana.
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