La Cámara de Diputados y el Senado avalaron la medida provisional que elimina de forma permanente la denominada “tasa de las blusinhas”, un impuesto federal de 20 por ciento aplicado a compras internacionales de hasta 50 dólares.
Su aprobación constituye un resultado favorable para el mandatario, quien participó personalmente en las negociaciones para destrabar la iniciativa en el Congreso.
Tras un distanciamiento, Lula retomó el diálogo con el presidente del Senado, Davi Alcolumbre, para buscar acuerdos sobre la agenda legislativa del Gobierno.
Esta medida en particular deja en cero por ciento del Impuesto de Importación para compras internacionales de hasta 50 dólares realizadas por Internet y enviadas a Brasil mediante remesas postales, un beneficio no se limita a prendas de vestir, pese al nombre popular del gravamen.
La medida también contempla la reducción de 60 a 30 por ciento del impuesto para remesas de hasta tres mil dólares y establece una exención para determinados medicamentos destinados a enfermedades raras que no tengan similar disponible en Brasil.
Esta legislación mantiene, no obstante, el Impuesto sobre la Circulación de Mercaderías y Servicios, ICMS, y prevé evaluaciones periódicas de los efectos económicos de la eliminación del gravamen, incluidos sus impactos sobre consumidores, comercio e industria.
La tasa de 20 por ciento había sido creada en 2024, durante el actual Gobierno, con respaldo del Congreso, y su eliminación fue propuesta por el Ejecutivo mediante una medida provisional en mayo último, pero necesitaba la aprobación parlamentaria para convertirse en una disposición permanente.
Tal decisión generó críticas de sectores industriales y comerciales brasileños, que advertían sobre la competencia de productos importados con la producción nacional.
Pero el argumento principal del Gobierno para eliminar esta tasa es evitar que las personas de menores recursos, que suelen consumir artículos económicos de bajo valor en plataformas digitales, paguen gravámenes proporcionalmente altos por compras pequeñas.
“La clase media alta viaja al extranjero, puede gastar dos mil dólares y no paga impuestos. ¿Por qué a una persona de la periferia, a una mujer, a una joven o a un muchacho que compra algo de 50 dólares quieren cobrarle impuestos?”, cuestionó recientemente Lula.
La aprobación de la medida ocurre después de que el Congreso avalara ayer la Política Nacional de Minerales Críticos y Estratégicos, otra de las prioridades legislativas impulsadas por el Ejecutivo.
Sin embargo, otros temas continúan pendientes en el Senado, entre ellos la propuesta de enmienda constitucional para terminar con la jornada laboral conocida como escala 6×1.
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