Según un comunicado emitido este jueves por el propio Ministerio de Asuntos Exteriores, a la embajadora se le expresó una firme protesta en relación con las acciones de las autoridades noruegas que embargaron el 2 de septiembre el buque de investigación ruso que se encontraba en el puerto de Barentsburg.
Según la cartera diplomática, Moscú rechaza categóricamente tanto la incautación de la embarcación, como «las recién intensificadas acciones de Noruega, destinadas a limitar la presencia legítima de Rusia» en el archipiélago de Spitsbergen (Svalbard).
La cancillería exige que Oslo cumpla incondicionalmente con el derecho internacional, incluidas las disposiciones y el espíritu del Tratado de Svalbard de 1920. Además, aseguró que buscará el levantamiento de la detención del Professor Molchanov.
«El Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia, la embajada de Rusia en Noruega y el consulado general de Rusia en Spitsbergen mantienen un estrecho contacto con representantes de organizaciones rusas y las autoridades noruegas. La tripulación y los pasajeros del buque reciben la asistencia consular, legal y de otro tipo», destaca la nota.
El miércoles, las autoridades noruegas anunciaron la retención del Professor Molchanov que estaba amarrado en el muelle de Barentsburg, argumentando un fallo judicial por una demanda ucraniana.
El presidente ruso, Vladimir Putin, calificó la incautación del buque oceanográfico como «terrorismo de Estado».
El archipiélago de Svalbard, localizado en el océano Glacial Ártico, se rige por el tratado homónimo de 1920 que pone este territorio bajo soberanía de Noruega pero concede a los países signatarios, entre ellos Rusia, el derecho a pescar en las aguas territoriales y explotar las minas allí en igualdad de condiciones.
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