Según la comunicación, que cita al director del Departamento de Cooperación Económica Multilateral y Proyectos Especiales del Ministerio de Desarrollo Económico de Rusia, Nikita Kondrátiev, más del 22 por ciento de los visitantes extranjeros fueron ciudadanos de China.
Los datos se dieron a conocer durante una reunión del Consejo de Turismo de la Iniciativa del Gran Tumen (IGT) y un seminario sobre turismo receptivo en el Nordeste Asiático, celebrados en la ciudad china de Shenyang, y se precisó que Rusia, China y Mongolia iniciaron la implementación práctica de la ruta turística «Gran Camino del Té».
Durante los encuentros, la delegación rusa señaló que el país utiliza modernas soluciones digitales y de mercadotecnia para promover su potencial turístico. Por ejemplo, en 2026 se puso en marcha un servicio que permite pagar el transporte, el alojamiento, las compras y las actividades de ocio mediante teléfonos móviles y códigos QR.
El proyecto para recuperar la histórica ruta transcontinental «Gran Camino del Té» despertó especial interés entre los participantes. Esta iniciativa conjunta de Rusia, China y Mongolia ya ha comenzado a implementarse en la práctica y se considera uno de los proyectos emblemáticos de cooperación turística entre los tres países.
El tramo ruso de la ruta abarcará alrededor de 20 regiones, desde el Lejano Oriente y Siberia, pasando por los Urales y la región del Volga, hasta Moscú y San Petersburgo.
“Su base está formada por un rico patrimonio histórico y cultural, atractivos naturales y tradiciones gastronómicas. Al mismo tiempo, el desarrollo de la ruta se apoya en la ampliación de la conectividad de transporte entre Rusia y China», resumió Kondrátiev.
En el seminario sobre turismo receptivo en el Nordeste Asiático, la delegación rusa también presentó otros ejemplos de cooperación transfronteriza: los proyectos conjuntos de Blagovéshchensk y Heihe; el desarrollo de Vladivostok como destino que permite a los turistas extranjeros conocer el Lejano Oriente ruso.
Igualmente, se aprovecha el potencial turístico del Ferrocarril Transiberiano; los atractivos naturales y culturales de la zona del lago Baikal; y el desarrollo del turismo científico, con el cosmódromo Vostochni como ejemplo.
Anteriormente, el presidente de Rusia, Vladimir Putin, extendió hasta finales de 2027 la entrada sin visado para los ciudadanos chinos, según informó el Kremlin. En mayo de 2026, China, por su parte, anunció la prórroga del régimen sin visado para los ciudadanos rusos hasta la misma fecha.
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