Los expertos del Centro Oncológico MD Anderson de la Universidad de Texas, Estados Unidos recordaron que la quimioterapia puede salvar vidas, pero algunos de los fármacos utilizados destruyen los nervios y provocan dolor, entumecimiento y una mayor sensibilidad al frío.
La psilocibina es un compuesto psicodélico natural que actualmente se investiga para el tratamiento de trastornos neuropsiquiátricos y neurológicos.
Esta permite temporalmente que el cerebro se reorganice y forme nuevas ramificaciones neuronales que podrían ayudar a prevenir daños en los nervios.
El estudio publicado en la revista Science, explica que fue descubierta una función neuroprotectora de los receptores de serotonina previamente desconocida y sugiere que la psilocibina podría ser una intervención innovadora para la prevención de la neuropatía periférica inducida por la quimioterapia.
Este trabajo ofrecen información valiosa sobre cómo este compuesto psicodélico natural puede proteger los nervios antes de que se produzca el daño, en lugar de tratar los síntomas una vez que se vuelven persistentes.
Los investigadores descubrieron que la psilocibina afecta directamente al sistema nervioso periférico a través de los receptores de serotonina 5-HT2A.
“En modelos preclínicos, tan solo dos dosis de psilocibina administradas antes de la quimioterapia previnieron la hipersensibilidad al frío, protegieron las terminaciones nerviosas sensoriales y preservaron la sensibilidad táctil, manteniendo al mismo tiempo la actividad antitumoral de la quimioterapia”, argumentó la fuente.
Estos resultados fueron consistentes incluso cuando los modelos recibieron ciclos repetidos de quimioterapia con cisplatino, paclitaxel y docetaxel.
El bloqueo de la vía 5-HT2A revirtió estos efectos neuroprotectores, mientras que el uso de un compuesto no alucinógeno que activa los mismos receptores produjo una protección similar a la de la psilocibina.
La quimioterapia es un tratamiento común y beneficioso para muchos tipos de cáncer, pero también puede dañar las células normales, incluidos los nervios, puntualizaron los expertos.
Incluso, algunos pacientes también pueden experimentar cambios que afectan su equilibrio o su capacidad para continuar con los tratamientos que les salvan la vida.
La psilocibina –concluyeron los científicos- no solo reduce las señales de dolor, sino que también protege los nervios mediante el suministro de energía.
Este efecto neuroprotector podría ayudar a los pacientes en un futuro a sobrellevar el estrés de la quimioterapia, manteniendo la sensibilidad, la movilidad y la calidad de vida durante el tratamiento y durante posterior al proceso antes mencionado.
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