Las condiciones meteorológicas (con lluvias en la tarde debido al ingreso de humedad por ambos litorales) aumentan la posibilidad de crecidas repentinas e inestabilidad del terreno, subrayó la entidad científica en su último boletín.
La saturación del suelo igual o superior al 90 por ciento en la capa reduce la capacidad para absorber el agua, lo que incrementa las corrientes hacia ríos, quebradas y zanjones, acotó.
La alta humedad –agregó el Insivumeh- puede favorecer la ocurrencia de deslizamientos, por lo que recomendó dar seguimiento a los pronósticos y alertas vigentes.
Detalló que 22 municipios presentan una saturación igual o mayor al 90 por ciento en la capa superior del suelo, que comprende hasta los 30 centímetros de profundidad.
En Quetzaltenango, la situación se presenta en Cantel, en la propia capital, Almolonga, Zunil y El Palmar. En Retalhuleu, los señaló a San Felipe, San Martín Zapotitlán, San Sebastián, Santa Cruz Muluá y Retalhuleu.
El modelo identificó en San Marcos, a Tajumulco y Malacatán, mientras que en Sololá aparecen San Pedro La Laguna y Santiago Atitlán.
En Suchitepéquez, los municipios son Pueblo Nuevo, San Francisco Zapotitlán, Chicacao, San Miguel Panán, Cuyotenango, Santa Bárbara, Mazatenango y Río Bravo.
El análisis también precisó sobre una condición de saturación igual o superior al 90 por ciento en la capa inferior del suelo, que comprende desde los 30 centímetros hasta uno y tres metros de profundidad. En este caso, el municipio afectado es Livingston, en el oriental Izabal.
Sin embargo, especialistas señalan por otra parte las afectaciones a causa de una sequía e hipercanícula.
Guatemala tiene unas 337 mil familias y 178 mil 336 hectáreas impactadas por la variabilidad climática, incluida la sequía, según un monitoreo del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación.
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