Se trata de otro episodio del largo conflicto con el consorcio belga Katoen Natie, que tiene la mayoría de las acciones de la mayor terminal de contenedores portuarios del país, en el marco de la negociación de un nuevo convenio laboral.
Según informó la empresa en un comunicado dirigido a sus usuarios, el sindicato TCP-Nelsury convocó además a reuniones sectoriales desde la hora 11:00 y a una Asamblea General «grave y urgente», de carácter resolutivo, para las 14:00.
La medida afecta la operativa de la terminal, aunque el sindicato anunció que instalará una guardia gremial mínima que permitirá mantener abiertos los accesos y desarrollar una operativa limitada en el muelle.
«TCP ratifica que su propuesta de convenio, luego de las sucesivas mejoras incorporadas, quedó formulada en términos definitivos y no existen posibilidades de introducir nuevas modificaciones», publicó antes la patronal.
El sindicato aduce mala fe de la compañía y negativa a negociar, sobre todo en la decisión sobre los jornales laborales.
oda/ool













