Entre los anuncios, realizados desde Quibdó, la capital departamental, refirió que gracias al capital privado se conseguirá la financiación para construir el malecón gastronómico y aseguró además que se destinarán más de cinco mil millones de pesos (un millón 600 mil dólares) para ayudar a los emprendedores que se vieron afectados por el terremoto.
Una de las propuestas que resaltó coincide con una idea de su predecesor, Gustavo Petro, pues tiene que ver con la necesidad de evaluar el proyecto de un canal interoceánico que conecte el Pacífico con el Caribe.
Planteó además la entrada en vigor un régimen especial minero cuya finalidad sería captar la atención de inversionistas en ese rubro y la inversión de un billón de pesos (cerca de 320 millones de dólares) para obras de infraestructura.
Entre otras cuestiones, manifestó la necesidad de potenciar la energía solar en el departamento y de vincular a los productores de la zona con grandes empresas comercializadoras.
De la Espriella estimó que es asimismo importante potenciar la bancarización e impulsar el potencial turístico de aquellas comunidades enclavadas en el Pacífico.
También designó al viceministro de Agricultura José Leónidas Tobón como gerente para el Chocó, que actuaría como enlace y articulador directo entre el Gobierno Nacional, las autoridades locales y el sector privado para las labores reconstructivas.
El sismo del pasado 10 de agosto afectó a 30 de los 31 municipios de Chocó, que fue donde se registró el epicentro del movimiento telúrico.
La Gobernación de ese territorio reportó 14 decesos, 45 mil 669 personas afectadas y 22 mil 464 damnificadas, lo que equivale a unas 17 mil familias en condiciones críticas.
Se estima que más de un millar de casas colapsaron por completo, en tanto miles presentan grietas severas e irreparables en su estructura, agravadas por la vulnerabilidad constructiva histórica de la región.
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