El jefe de Gobierno subrayó que el territorio mantiene su postura histórica de asociación con la UE, pero dejó claro que el ingreso no está sobre la mesa.
Sus declaraciones surgen durante la visita de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, quien anunció un desembolso de 200 millones de euros para mejorar infraestructuras locales.
Nuestra posición es la misma de años atrás: tenemos una alianza con la UE y queremos profundizarla, hacerla más estratégica y sólida, pero el debate sobre la adhesión no existe, enfatizó Nielsen al responder sobre el sentir ciudadano respecto al posible ingreso.
El anuncio de Von der Leyen incluye partidas para internet y vivienda, lo que fue valorado por el mandatario local como una oportunidad para diversificar la economía, hoy muy dependiente de la pesca.
Apreciamos ampliar la cooperación más allá de la pesca y la educación, porque aspiramos a reducir esa dependencia, agregó.
El pasado lunes, Groenlandia, la UE y Dinamarca suscribieron una nueva declaración conjunta que actualiza la de 2015, incorporando áreas como materias primas críticas, energías y comunicaciones digitales. Para analistas, este paso refleja un acercamiento pragmático sin comprometer la autonomía isleña.
La isla se integró al entonces Mercado Común Europeo en 1973 junto a Dinamarca, pero tras obtener la autonomía en 1979 y el autogobierno en 1982, votó su salida efectiva en 1985. Las discrepancias por la política pesquera comunitaria y el deseo de controlar sus recursos marinos fueron las causas principales del retiro, convirtiéndose en territorio especial asociado.
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