En un mensaje divulgado en la red social X, el mandatario calificó de grave la situación generada por el “mayor crimen financiero en la historia” del país y consideró que la población brasileña necesita explicaciones y medidas inmediatas ante la crisis institucional que afecta al Poder Judicial.
Lula cuestionó además la divulgación de informaciones mediante filtraciones selectivas, al considerar que estas pueden tener impacto sobre la disputa electoral.
El jefe de Estado citó como referencia la Operación Spoofing, investigación relacionada con la invasión de teléfonos celulares de autoridades brasileñas y cuyos materiales fueron posteriormente puestos a disposición de la defensa de Lula por una decisión del entonces ministro del Supremo Tribunal Federal (STF) Ricardo Lewandowski.
Sostuvo que ese precedente constituye un ejemplo a seguir y reclamó la ruptura completa del secreto de las investigaciones relacionadas con el caso Master, “sea quien sea, duela a quien duela”.
“Brasil necesita saber la verdad”, concluyó el mandatario, en medio de una creciente crisis entre diferentes sectores del Poder Judicial y la Policía Federal (PF), relacionada con la conducción de investigaciones sobre el Banco Master y con informaciones que involucran a autoridades de distintas instituciones.
El caso Master se refiere a una amplia investigación sobre presuntas irregularidades financieras relacionadas con el banco y su antiguo controlador, Daniel Vorcaro. Las pesquisas incluyen sospechas sobre operaciones financieras irregulares, posibles fraudes multimillonarios y mecanismos de ocultamiento de recursos.
Los acontecimientos provocaron además una disputa interna en el STF, particularmente entre los ministros André Mendonça y Alexandre de Moraes.
Mendonça es actualmente relator de las investigaciones vinculadas con el Banco Master, mientras que Moraes aparece mencionado en las pesquisas, según la divulgación de mensajes extraídos del teléfono de Vorcaro.
El primero levantó el secreto de un informe de inteligencia de la PF que contenía esos diálogos atribuidos a Moraes y al empresario y, posteriormente, el segundo solicitó que se investigue a Mendonça por presuntos delitos como abuso de autoridad e irregularidades en la conducción de las indagaciones.
La confrontación se trasladó posteriormente a la relación entre el STF y la PF, cuando Mendonça ordenó ayer la separación preventiva del director general de la corporación, Andrei Rodrigues, y del titular de Inteligencia, Leandro Almada, alegando la gravedad y posible ilegalidad de informes utilizados en su contra.
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