La decisión fue anunciada por la Confederación Brasileña de Fútbol, que también realizó el sorteo para definir los locales en los encuentros de ida y vuelta correspondientes a las semifinales de la competición. El partido por el título de la actual edición, la número 38 del certamen, cerrará el calendario del fútbol brasileño y tendrá como escenario el mismo estadio que abrió la temporada nacional el pasado 1 de febrero.
En aquella fecha, más de 71 mil aficionados asistieron al Mané Garrincha para presenciar el duelo entre Flamengo y Corinthians por la Supercopa Rei, conquistada por el conjunto paulista tras imponerse 2-0.
Desde su creación en 1989, la Copa de Brasil había definido a sus campeones mediante finales de ida y vuelta, por lo que el cambio introduce un nuevo formato para la disputa del trofeo.
Los dos equipos que alcancen la final obtendrán además un cupo para la Copa Libertadores de 2027: el campeón accederá directamente a la fase de grupos, mientras el subcampeón deberá disputar la etapa preliminar.
Iniciada el pasado 18 de febrero, la Copa de Brasil contó este año con la participación de 128 clubes, una cifra récord que supera en 34 equipos a la edición de 2025.
Para los partidos de ida de las semifinales, previstos para el 1 de noviembre, Grêmio recibirá Atlético Mineiro en Porto Alegre, y Palmeiras a Vasco de Gama en Sao Paulo.
En tanto, los partidos de vuelta se disputarán el 8 de noviembre: Atlético Mineiro será anfitrión en Belo Horizonte y Vasco de Gama en Río de Janeiro.
Los dos equipos que avancen disputarán el 6 de diciembre la primera final a partido único en la historia de la Copa de Brasil.
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