El portavoz de la alianza, Turki al-Maliki, declaró a la agencia oficial saudita que los ataques estuvieron dirigidos contra bienes e infraestructuras del Reino y acusó al movimiento yemení de buscar una escalada del conflicto.
Según Al-Maliki, el Comando Conjunto de las fuerzas de la coalición responderá a esas acciones con el objetivo de proteger la soberanía saudita, las instalaciones nacionales, la población civil y las infraestructuras.
El vocero aseguró que cualquier respuesta se enmarcará en el principio de legítima defensa recogido en el artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas y en las normas del derecho internacional humanitario.
Horas antes, la Plataforma Nacional de Alerta Temprana emitió avisos a los habitantes de Abha y Khamis Mushait ante un “peligro potencial” y les pidió seguir las instrucciones de las autoridades.
Poco después, la Defensa Civil comunicó que la amenaza había cesado en ambas ciudades, aunque no precisó la naturaleza del peligro que provocó la activación de las sirenas.
Los nuevos ataques se producen un día después de que las autoridades sauditas informaran que 73 civiles, entre ellos mujeres y niños, resultaron heridos durante acciones hutíes contra instalaciones económicas en Abha, Khamis Mushait, Jazan y Najran.
Según Riad, esos ataques provocaron incendios y obligaron a suspender temporalmente las operaciones en algunas instalaciones del sector energético.
El Ministerio de Asuntos Exteriores saudita condenó esas acciones contra objetivos civiles y económicos, mientras el portavoz militar hutí, Yahya Saree, afirmó que sus fuerzas atacaron instalaciones de la petrolera Saudi Aramco y una base aérea con decenas de misiles balísticos y drones.
Saree aseguró que los proyectiles alcanzaron sus objetivos y ocasionaron daños considerables, afirmaciones que no pudieron verificarse de manera independiente.
La escalada coincide con un recrudecimiento de los enfrentamientos entre fuerzas gubernamentales yemeníes y los hutíes en varios frentes, particularmente en las provincias de Taiz, Al-Jawf y Al-Bayda.
Yemen atraviesa un conflicto armado desde que los hutíes tomaron el control de la capital, Saná, y otras regiones en septiembre de 2014, antes de la intervención, en marzo de 2015, de una coalición liderada por Arabia Saudita en apoyo al Gobierno reconocido internacionalmente.
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