Los manifestantes entregaron una carta al organismo judicial y denunciaron que pasaron casi 20 meses del fallo sin que las instituciones responsables hayan garantizado su ejecución.
La decisión, emitida en noviembre de 2024, estableció medidas de reparación integral para trabajadores de plantaciones de abacá de la japonesa Furukawa Plantaciones C.A.
Entre las reparaciones figura el pago de 120 mil dólares a cada una de las víctimas reconocidas en el fallo.
Entre los asistentes al plantón de este jueves en las afueras de la Corte estuvo Jorge Rodríguez, extrabajador de la compañía, quien contó que 13 de sus compañeros fallecieron ya a la espera de la reparación, mientras otros aún viven en condiciones de pobreza y con problemas de salud.
“Sí, han muerto 13 compañeros por falta de salud, de alimentación que no se tiene”, manifestó Rodríguez, quien pidió que la reparación llegue mientras las víctimas todavía puedan beneficiarse de ella.
La presidenta de la Confederación Ecuatoriana de Organizaciones Sindicales Libres (Ceosl), Marcela Arellano, denunció que la empresa habría solicitado extender el pago de las reparaciones durante varias décadas.
“La empresa solicita una modulación, o sea, que sea pagado en 98 años”, afirmó Arellano, quien consideró que esa propuesta resulta incompatible con la obligación establecida por la sentencia.
Los extrabajadores advirtieron que la situación se agrava por el deterioro patrimonial de Furukawa, empresa que, según informes de su interventor, permanece paralizada, sin personal en nómina, producción ni liquidez.
Ante este escenario, las víctimas pidieron a la Corte Constitucional declarar el incumplimiento de la sentencia y adoptar medidas urgentes para preservar los bienes que podrían garantizar las reparaciones.
La empresa de capital japonés Furukawa se estableció en el país en 1963 y desde entonces se dedicaba al cultivo y procesamiento de abacá, planta de la que se obtienen fibras vegetales muy resistentes, utilizadas en la fabricación de papel.
Una investigación periodística de 2019 dio cuenta de la sistemática vulneración de derechos de quienes vivían y trabajaban en las plantaciones de esa firma.
Condiciones de trabajo inhumanas, falta de agua potable, luz y saneamiento, jornadas laborales de más de 10 horas sin contratos ni seguridad social, hacinamiento, trabajo infantil, entre otros fueron los abusos cometidos contra los trabajadores de Furukawa.
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