Si bien las enmiendas continuarán debatiéndose y votándose este viernes, ayer se abordaron los puntos más críticos del proyecto, incluida la reintroducción de las llamadas preferencias, mecanismo de votación directa que permite a los ciudadanos elegir nominalmente a los candidatos de su elección dentro de las listas de los partidos.
De esa manera, los votantes no estarían obligados a seleccionar únicamente listas cerradas y bloqueadas de candidatos, dispuestas por las cúpulas de las organizaciones políticas.
La Cámara aprobó la enmienda conjunta de la centroderecha que introduce la posibilidad de otorgar hasta tres preferencias, con rotación de género, pero comenzando por el segundo candidato.
En tal sentido, fue rechazada la propuesta de la oposición, que pretendía introducir preferencias puras, insistiendo en la necesidad de superar el bloqueo de los favoritos y extenderlas a todos los candidatos y vinculando esta petición con la necesidad de garantizar la igualdad de género y una mayor libertad de elección para los votantes.
Tras su debate en el Senado, la reintroducción de este mecanismo representa el regreso del voto de preferencia tras casi 35 años de ausencia en los comicios legislativos nacionales del país.
La oposición también reiteró sus críticas a la bonificación por mayoría y al nombramiento del primer ministro, citando su posible inconstitucionalidad.
Según Nova, entre los cambios, los partidos no representados en al menos una cámara del Parlamento, ya no les bastará con mil 500 firmas, sino que necesitarán nueve mil (y hasta un máximo de 10 mil) para presentarse a las elecciones generales.
Los italianos «tendrán la oportunidad de elegir la coalición, el primer ministro, el programa y los parlamentarios”, señaló este viernes la primera ministra italiana Giorgia Meloni, refiriéndose a la nueva reforma a la Ley Electoral, en el marco de la Feria Internacional del Arroz en Vercelli.
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