Por Edgar Amílcar Morales
Este viernes las agrupaciones marcharon unidas por la calle Morandé, a un costado del Palacio de La Moneda, y se detuvieron ante la puerta marcada con el número 80, por donde los golpistas sacaron el cuerpo de Allende y otros compañeros suyos, muertos en defensa de la democracia.
Allí depositaron flores, en particular claveles rojos, en la placa donde están inscritos los nombres de los caídos y luego continuaron hasta el monumento levantado en memoria de quien proclamaron como el mejor gobernante en la historia del país.
Lautaro Carmona, presidente del Partido Comunista de Chile, valoró el carácter unitario del homenaje y aseguró que es legítimo, posible y necesario construir una propuesta de sociedad donde esté representada la mayoría del país.
Eso, afirmó, fue el gobierno de la Unidad Popular y sus medidas para beneficio de la población, entre ellas la nacionalización del cobre, el medio litro de leche para cada niño y el perfeccionamiento de la reforma agraria.
Este día recogemos ese legado, que fue posible gracias a una mirada amplia, a la unidad del pueblo y también a la relación directa con la clase trabajadora, aseguró el dirigente comunista.
Durante la marcha, el secretario general de la Central Unitaria de Trabajadores, Eric Campos, dijo a Prensa Latina que para ellos es un momento muy especial porque la agrupación fue parte del gobierno de Allende con cuatro ministros salidos de la dirigencia sindical.
José Pérez Debelli, presidente de la Asociación Nacional de Empleados Fiscales (ANEF), consideró vergonzoso que el gobierno actual, encabezado por José Antonio Kast, no haya organizado un acto oficial en memoria de Salvador Allende, algo nunca visto desde 1990.
Recordó al exdirigente de la ANEF Tucapel Jiménez, quien fue asesinado durante la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990) y reafirmó el compromiso de los empleados públicos con mantener la memoria y defender en todo momento los derechos humanos.
Durante el acto unitario, fue leída una declaración conjunta firmada por organizaciones de familiares de detenidos-desaparecidos y ejecutados políticos donde expresan preocupación por los retrocesos registrados durante el actual gobierno en la búsqueda de la verdad y la justicia.
Nos inquietan, señalan, iniciativas como eventuales indultos a quienes secuestraron, torturaron, asesinaron y desaparecieron a miles de compatriotas, el retiro del Tercer Plan Nacional de Derechos Humanos y la demora en la expropiación de Colonia Dignidad.
La senadora Paulina Vodanovic, presidenta del Partido Socialista, cerró el acto frente al monumento a Allende con un llamado a la defensa de la democracia y la unidad de la oposición, la cual consideró más necesaria que nunca.
“No le vamos a regalar más días a un gobierno negacionista para que siga tratando de cambiar la historia”, afirmó.
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