Mediante un comunicado, la entidad subrayó que las instituciones integrantes de su sistema mantienen acciones de coordinación, monitoreo y atención para responder a la inseguridad alimentaria, pérdida de cultivos y pronóstico de temperatura y precipitación.
Actualmente, acotó, 138 municipios (de 340) reportan daños asociados a estas condiciones o necesidades identificadas.
En cumplimiento al Plan Nacional de Respuesta se continúa fortaleciendo la articulación entre autoridades a todos los niveles, el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (Maga), el de Desarrollo Social, entre otras entidades, aseguró.
Estas acciones permiten contar con información desde el territorio para orientar la toma de decisiones y priorizar la atención donde sea necesaria, amplió la Conred.
En los municipios afectados se encuentran activos los Centros de Operaciones de Emergencia, como espacios estratégicos para coordinar la respuesta, describió.
Este trabajo liderado por el Gobierno, también cuenta con el acompañamiento de las Coordinadoras Municipales y Departamentales para la Reducción de Desastres, mencionó.
La gestión de la ayuda se realizará como lo establece el Protocolo Temporal, Solicitud y Atención de Recursos para la Respuesta a Emergencias por Variabilidad Climática de manera escalonada, puntualizó.
La Conred reiteró a la población la importancia de hacer uso responsable del agua, proteger las fuentes de abastecimiento, evitar quemas y atender las recomendaciones de las autoridades locales.
La declaratoria de la alerta naranja nacional surgió luego de que el Maga solicitara a la institución evaluar la necesidad de elevar la alerta debido a la crisis generada por la sequía.
Unas 377 mil 575 familias productoras y 178 mil 336 hectáreas están en riesgo por la variabilidad climática, según un monitoreo oficial en Guatemala.
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