En declaraciones al canal Al-Ikhbariya, el titular precisó que el Ministerio de Defensa estuvo a cargo de esas operaciones, mientras las autoridades avanzan en la elaboración de un marco nacional para gestionar de manera integral este problema. Al-Saleh explicó que el plan contempla la adopción de normas nacionales, mecanismos de acreditación para las labores de desminado y estudios técnicos destinados a certificar la seguridad de las zonas afectadas.
Puntualizó que esta tarea requerirá inversiones, servicios y proyectos de desarrollo que permitan ampliar las operaciones de inspección, limpieza y rehabilitación de los terrenos contaminados.
El ministro señaló además que se incorporaron tecnologías modernas, entre ellas drones, para efectuar evaluaciones técnicas y reducir los riesgos tanto para los equipos especializados como para la población civil.
Asimismo, adelantó que Siria prevé contar, para finales de 2027, con un mapa preciso de las áreas contaminadas por minas terrestres, herramienta que permitirá orientar con mayor eficacia las operaciones de desminado y los proyectos de recuperación y reconstrucción.
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