La oficina de prensa del primer ministro y comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, Ali Faleh Al-Zaidi, informó en la plataforma X que una comisión investigará las circunstancias que permitieron el lanzamiento de los ataques desde territorio iraquí.
Según el comunicado, la medida fue adoptada después de confirmarse que las acciones dirigidas contra Arabia Saudita partieron de un punto situado dentro de Maysan.
La decisión se produce después que Riad anunciara heridos y el cierre preventivo del oleoducto Este-Oeste, tras varios ataques registrados el jueves último en las regiones de Riad y Medina.
El Ministerio de Asuntos Exteriores saudita afirmó que la infraestructura petrolera fue atacada con varios drones procedentes de Iraq, mientras el Ministerio de Energía indicó que los incidentes causaron daños materiales, actualmente bajo evaluación y reparación.
Las autoridades sauditas no precisaron la magnitud de las afectaciones en el oleoducto ni en sus estaciones de bombeo, tampoco informaron cuánto tiempo permanecerá suspendido.
El Este-Oeste, conocido también como Petroline, se extiende unos mil 200 kilómetros desde Abqaiq, en el este de Arabia Saudita, hasta Yanbu, en la costa del mar Rojo, y posee una capacidad máxima cercana a siete millones de barriles diarios de petróleo.
La infraestructura adquirió mayor relevancia este año debido a las perturbaciones de la navegación por el estrecho de Ormuz, al permitir que el crudo procedente de los yacimientos orientales sea transportado por tierra hacia puertos del mar Rojo.
Su cierre temporal limita la capacidad de Riad para desviar parte de sus exportaciones hacia Yanbu, aunque la cifra de siete millones de barriles diarios corresponde a la capacidad máxima del sistema y no al volumen efectivamente transportado.
npg/fm













