En un comunicado, la organización no gubernamental precisó que los hechos fueron registrados en los distritos de Hays y Al-Khawkhah, en Al-Hudaydah, y en Al-Waziiyah, Mawza, Al-Mukha y Dhubab, en Taiz, zonas donde el grupo hutí anunció avances en los últimos días.
La red afirmó que entre las violaciones documentadas figuran asesinatos, heridas, detenciones, secuestros, incursiones y saqueos contra civiles, propiedades privadas e instalaciones públicas y humanitarias.
Según el informe, las acciones ocurrieron en medio de una escalada militar y ataques en áreas pobladas, lo que provocó desplazamientos, desapariciones forzadas y daños a bienes civiles.
La organización aseguró haber registrado 177 muertes directas de civiles, entre ellos mujeres y niños, además de ejecuciones sumarias de miembros heridos de las fuerzas armadas.
También informó de 212 personas heridas por disparos atribuidos a los hutíes, incluidas mujeres y menores, y señaló que unas 39 personas heridas permanecen desaparecidas, lo que genera sospechas de posibles desapariciones forzadas tras haber sido trasladadas desde centros médicos.
El comunicado indicó además que fueron documentados 213 casos de detenciones y secuestros de civiles durante operaciones de registro, instalación de puestos de control y cierres de carreteras en zonas bajo control hutí.
Asimismo, la red reportó 356 viviendas e instalaciones allanadas o saqueadas, entre ellas 11 edificios gubernamentales. Precisó que 37 viviendas fueron saqueadas completamente y 282 parcialmente, además del robo de 30 vehículos civiles y 17 motocicletas.
Los hutíes no emitieron comentarios inmediatos sobre las acusaciones de la organización, aunque en los últimos días difundieron mensajes destinados a tranquilizar a los habitantes de las zonas bajo su control.
La denuncia se produce en medio de una nueva escalada militar en Yemen, donde los combates entre fuerzas gubernamentales y hutíes se intensificaron desde julio de 2026 después de varios años de relativa calma.
La costa occidental del país se convirtió en uno de los principales escenarios de enfrentamientos, con cambios recientes en el control territorial y una creciente preocupación por el impacto sobre la población civil.
Yemen permanece inmerso en una guerra desde que los hutíes tomaron Saná y varias provincias en septiembre de 2014, antes de la intervención, en marzo de 2015, de una coalición árabe encabezada por Arabia Saudita en apoyo del Gobierno reconocido internacionalmente.
mem/fm













