El encuentro en el Palacio de Planalto contó con la participación del abogado general de la Unión, Jorge Messias; la primera dama, Rosângela Lula da Silva; la senadora Eliziane Gama y representantes de la Frente de Evangélicos por el Estado de Derecho, además de pastores y pastoras de los tres países.
Entre los participantes en el encuentro estuvo Bronson Woods, asistente de Misiones Globales y Acción Social de la Iglesia Bautista Ebenezer, de Atlanta, Estados Unidos, congregación en la que el luchador por los derechos civiles sMartin Luther King Jr. ejerció como copastor junto a su padre desde 1960 hasta su asesinato en 1968.
Woods afirmó que la delegación estadounidense acudió a Brasil con el propósito de profundizar los vínculos entre comunidades religiosas y recordó el legado del histórico del reverendo.
“Dr. King entendía que la justicia no tiene fronteras, la libertad no tiene pasaporte y la dignidad humana habla todos los idiomas”, señaló, según declaraciones difundidas tras la reunión.
El religioso añadió que la Iglesia Ebenezer busca dar continuidad a ese legado mediante acciones frente a problemas que afectan a comunidades de Brasil y Estados Unidos, entre ellos la violencia, el racismo, la discriminación, la pobreza y el encarcelamiento masivo.
Por la parte brasileña, el pastor Ariovaldo Ramos, de la Comunidad Cristiana Reformada, defendió una concepción de la fe alejada de la confrontación política y reivindicó la soberanía del país.
El abogado general de la Unión, Jorge Messias, vinculó durante el encuentro los principios cristianos con la defensa de los sectores más vulnerables. Asimismo, cuestionó la exclusión que, según afirmó, enfrentan los evangélicos identificados con posiciones políticas de izquierda.
Lula, por su parte, manifestó respeto por la fe religiosa y sostuvo que las iglesias tienen un papel importante en las comunidades y pueden colaborar en la atención de las necesidades sociales.
El mandatario también afirmó que no participa en actos políticos dentro de iglesias por considerar esos espacios dedicados a la fe.
“Si quiero hacer política y un acto político, lo hago en la calle, pero en la iglesia no lo hago”, expresó, de acuerdo con reportes de la prensa brasileña. Lula compartió en sus redes sociales fotos del encuentro con los líderes evangélicos, con quienes habló también “sobre la responsabilidad de enfrentar juntos la pobreza, el racismo, la violencia y la intolerancia”.
Siento un profundo respeto por la fe evangélica y por la labor de tantas iglesias y líderes que acompañan a las personas a diario. Como dije en la reunión, la religión, para mí, es algo sagrado, sostuvo.
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