Las redes sociales contienen un intercambio cada vez más crecientes sobre la movilización de los “Chalecos amarillos” que en otros tiempos llegó a reunir varios cientos de miles de personas en un mes de protestas en esta urbe y en algunas otras ciudades.
Fuerzas de izquierda como el Partido Comunista Francés y la Francia Insumisa se mostraron favorables a respaldar el llamado a la protesta general, en medio de la preocupación por el alza del costo de la vida y precios como el del litro de gasolina a tres euros.
Precisamente, para rechazar el aumento del costo de la vida, cuando se busca hacer recortes a desembolsos públicos y mantener intactos los volúmenes de gastos militares, es que los “chalecos” buscan salir a las calles, ahora para demandar más atención a la situación social.
De acuerdo con la entidad francesa de estadísticas Insee, el poder adquisitivo de los hogares debería disminuir un 0,4 por ciento en 2026, mientras que el consumo apenas aumentaría un 0,3 destaca el canal de televisión BFMTV.
Un ejemplo de cómo cambian los hábitos de alimentación por la paulatina caída del poder adquisitivo lo muestran los pedidos en los restaurantes o cafeterías al aire libre, cuando la fórmula de plato principal y postre se sustituye a menudo por una completa.
Para un 43 por ciento de los franceses, es posible ahorrar algo de dinero, cuatro puntos menos que en 2025, destaca el barómetro de opinión Cofidis.
Además, 28 por ciento de los galos afirma que apenas consigue llegar a fin de mes y el 22 se considera una persona con dificultades financieras.
La previsión del referido organismo estima que casi cuatro de cada 10 franceses (39 por ciento) reconocen que llegan a fin de mes con número rojos en el banco con monto promedio de unos 383 euros. Estiman que la haría falta 512 euros adicionales mensuales para vivir cómodos.
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