Según testigos presenciales, citados por medios informativos locales, el número de fallecidos puede aumentar al tiempo que confirmaron un alto número de heridos y prisioneros.
En un comunicado emitido el domingo, el ejército de Mali informó que se desarrollan operaciones por tierra y aire contra los atacantes y precisó que ya fueron neutralizados varios islamistas en motocicletas.
Las fuentes señalaron que el ataque tuvo lugar el pasado jueves contra el campamento militar de la ciudad de Dioura, en la región central de Mopti, acción que fue reivindicada por la facción islamista Grupo para el Apoyo del Islam y los Musulmanes (Jnim) vinculado a Al Qaeda.
En el pasado mes de julio, cerca de 50 soldados malienses perdieron la vida en el norte del país, cuando una coalición de separatistas tuareg e islamistas atacó un convoy del ejército que salía de la ciudad de Anefis y se dirigía a la ciudad de Gao.
A fines de abril pasado, Jnim, rama de Al Qaeda en el Sahel y los separatistas tuareg del Frente de Liberación del Azawad (FLA), -aliados coyunturales- iniciaron una fuerte ofensiva contra el ejército de malí por el control de la estratégica ciudad de Kidal, ubicada en una región desértica del norte del país.
Esa ciudad era un bastión de la coalición del FLA durante más de una década y luego fue reconquistada por el ejército a finales de 2023.
Gobernado por una Junta Militar tras sucesivos golpes de estado ocurridos en agosto de 2020 y mayo de 2021, Malí sufre desde hace varios años una inestabilidad provocada por la actividad de insurgencias radicales islámicas y separatistas tuareg, las cuales se empeñan en tomar el poder, lo que generó una guerra de desgaste para ese empobrecido país de África Occidental.
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