El primer ministro de Mali, Abdoulaye Maïga, recibió la víspera a Ghrieb, al iniciar el trabajo de las delegaciones que ambos presiden y que se enfrascan en definir sectores prioritarios para adelantar el plan de colaboración entre las naciones.
La agenda que emane de este trabajo conjunto deberá presentarse a los dirigentes de ambos países durante la próxima visita oficial del presidente Assimi Goïta a Argelia, cuya fecha aún está por determinar.
El dirigente argelino calificó ese intercambio de visitas como “una nueva etapa” en las históricas relaciones entre Argel y Bamako, al tiempo expresó la disposición de su país a reactivar mecanismos institucionales de cooperación, en particular la Gran Comisión Mixta argelino-maliense.
Señaló que se trabaja en la actualización del marco jurídico que regula las relaciones bilaterales.
Según expertos, ambas naciones pudieran avanzar en proyectos que incluyen la carretera transahariana y la red troncal africana de fibra óptica y consideraron que esas dos infraestructuras están destinadas a facilitar los intercambios entre Argelia y los países del Sahel.
Mencionaron el ramal de carretera que conecta Bamako con Tamanrasset y se extiende a lo largo de unos dos mil 500 kilómetros, de esta obra quedan cerca de 400 kilómetros por construir en este eje.
Estas infraestructuras podrían ofrecer a Mali, país sin litoral, un mayor acceso a los puertos argelinos y favorecer los intercambios comerciales con el norte de África, apuntaron.
La visita de Ghrieb da continuidad a la normalización iniciada en julio de este año con el regreso de los embajadores y la reapertura del espacio aéreo entre ambos países.
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