El presidente Luiz Inácio Lula da Silva sancionó este miércoles la ley que establece la Política Nacional de Minerales Críticos y Estratégicos, orientada a ampliar la suma de valor en este país y fortalecer las cadenas productivas vinculadas con esos recursos.
La legislación da paso al Fondo Garantizador de la Actividad Mineral, que contará inicialmente con un aporte de dos mil millones de reales (388 millones de dólares) de la Unión y podrá alcanzar dos veces y medio más esa cantidad.
También se establece el Programa Federal de Beneficio y Transformación de Minerales Críticos y Estratégicos, que dispondrá de créditos fiscales por hasta cinco mil millones de reales (970 millones de dólares) entre 2030 y 2034, con un límite anual de la quinta parte del total.
Estos instrumentos, precisó agencia Brasil, buscan estimular especialmente las etapas de procesamiento y transformación, para que Brasil avance en la cadena productiva de minerales utilizados en sectores tecnológicos, industriales, automotores, de defensa y en la transición energética.
Dicha ley contempla, además, medidas para fomentar la investigación, la innovación tecnológica, la minería urbana y el desarrollo regional, así como mecanismos de rastreabilidad y control sobre actividades consideradas estratégicas.
Durante el acto de sanción de la norma, el ministro de Minas y Energía, Alexandre Silveira, destacó la importancia de ampliar el conocimiento sobre los recursos existentes en el gigante sudamericano.
En ese sentido, el Servicio Geológico de Brasil recibirá un incremento de recursos para sus investigaciones, que pasarán de ocho millones de reales (1,5 millones de dólares) a 300 millones de reales (58 millones de dólares).
La nueva legislación también crea el Consejo Nacional para la Industrialización de Minerales Críticos y Estratégicos, vinculado a la Presidencia de la República, que tendrá entre sus atribuciones coordinar, planificar y acompañar la ejecución de la política.
Como recursos considerados críticos figuran aquellos cuyo abastecimiento pueden enfrentar riesgos derivados de la concentración geográfica de la producción, dependencia externa, dificultades tecnológicas o inestabilidad geopolítica.
Las llamadas tierras raras constituyen un grupo específico de minerales críticos y comprenden 17 elementos químicos utilizados, entre otros fines, en turbinas eólicas, teléfonos inteligentes, vehículos eléctricos y sistemas de defensa.
De acuerdo con datos oficiales, Brasil posee unas 21 millones de toneladas de reservas de tierras raras identificadas, la segunda mayor cantidad mapeada en el mundo después de China, que concentra cerca de 44 millones.
Sin embargo, solo alrededor de una cuarta parte del territorio brasileño ha sido mapeada, lo que deja abierta la posibilidad de identificar nuevos yacimientos.
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