Este criterio lo sustenta un informe de tendencias de ONU Turismo. Países como Colombia, Perú, México, Costa Rica, Argentina y Chile están experimentando un aumento significativo en la llegada de turistas internacionales, superando en algunos casos los niveles previos a la pandemia.
«Los viajeros buscan destinos que ofrezcan naturaleza, cultura y hospitalidad, y América Latina lo tiene todo», afirmó el director para las Américas.
Colombia se ha convertido en uno de los destinos más atractivos de la región, con ciudades como Medellín, Cartagena y Bogotá recibiendo elogios internacionales por su oferta cultural y su transformación urbana.
Perú sigue siendo un imán para los viajeros interesados en la arqueología y la historia, con Machu Picchu como principal atracción, pero también con otros destinos como el Lago Titicaca y la Amazonía que están ganando popularidad.
Costa Rica, por su parte, se ha consolidado como líder en turismo sostenible y ecoturismo, con una oferta de naturaleza que atrae a viajeros de todo el mundo, especialmente de Estados Unidos y Europa.
Los destinos emergentes de América Latina ofrecen una alternativa a los viajeros que buscan evitar la masificación de los destinos europeos tradicionales, como París, Roma, Barcelona o Londres.
Además, la relación calidad-precio, la diversidad de paisajes, la riqueza cultural y la calidez de su gente son factores que están impulsando el crecimiento del turismo en la región.
Según datos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el turismo en América Latina crecerá un seis por ciento anual en los próximos cinco años, superando la media global, lo que representa una oportunidad para el desarrollo económico y social de la región.
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