Durante un acto político en Guarulhos, en la región metropolitana de São Paulo, Lula cuestionó los efectos sociales de las apuestas y afirmó que, si dependiera de su voluntad personal, eliminaría las llamadas «bets» del país.
También rechazó los argumentos sobre una eventual dependencia del fútbol respecto a esas empresas.
El mandatario, quien calificó las plataformas de apuestas como “la cosa más horrorosa” que ha visto, relató el caso de una joven que, según dijo, había intentado suicidarse en tres ocasiones debido a problemas relacionados con el juego.
Lula ya había expresado el miércoles su disposición personal a terminar con las apuestas en una entrevista, aunque señaló que una decisión de ese alcance requeriría escuchar a otros sectores y evaluar sus consecuencias.
En el acto de Guarulhos, el presidente también respondió a las advertencias de clubes de fútbol y entidades vinculadas al deporte sobre las consecuencias económicas de restringir las apuestas.
Recordó que equipos brasileños conquistaron títulos internacionales antes de la expansión de esas plataformas y calificó de palabrería el argumento de que su eliminación terminaría con el fútbol nacional, según reportó el portal Brasil 247.
Las declaraciones se produjeron un día después de que clubes de São Paulo y Río de Janeiro, junto con entidades del sector de las comunicaciones, difundieran un manifiesto en defensa de las empresas de apuestas autorizadas por el Ministerio de Hacienda.
Esos clubes sostienen que tales recursos se han convertido en una fuente relevante de ingresos para el fútbol.
Según estimaciones divulgadas por la Asociación Nacional de Juegos y Loterías, una reducción de las inversiones del sector podría representar hasta nueve mil millones de reales (1,75 mil millones de dólares) hasta 2029.
Los clubes también han señalado el impacto que tendrían las restricciones sobre patrocinios, publicidad y otras fuentes vinculadas al deporte.
El mercado brasileño de apuestas de cuota fija está regulado desde 2024 y, desde enero de 2025, solo las empresas autorizadas por la Secretaría de Premios y Apuestas del Ministerio de Hacienda pueden operar nacionalmente.
Además, el Gobierno mantiene medidas para combatir plataformas ilegales y reforzar la protección de los apostadores.
Entre esas acciones figura el bloqueo de cuentas de beneficiarios del programa Bolsa Familia y del Beneficio de Prestación Continuada, así como mecanismos de autoexclusión para quienes soliciten voluntariamente impedir su acceso a las plataformas autorizadas.
El debate enfrenta, por un lado, los argumentos sobre los efectos sociales de las apuestas y, por otro, las posiciones de clubes y representantes del mercado.
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