La decisión fue adoptada por la Primera Sala del STF, al rechazar un recurso presentado por la defensa del hijo del expresidente Jair Bolsonaro.
El exlegislador fue condenado por acciones desarrolladas en Estados Unidos que, según la Procuraduría General de la República (PGR), buscaban presionar a autoridades brasileñas e interferir en el proceso judicial contra su padre.
El voto del relator, Alexandre de Moraes, fue acompañado por los ministros Flávio Dino, Cármen Lúcia y Cristiano Zanin, durante el juicio realizado en el pleno virtual de la máxima corte.
La sentencia dictada en junio establece además el cumplimiento inicial de la pena en régimen semiabierto, el pago de una multa de 162 mil reales (unos 32 mil 400 dólares) y la inelegibilidad de Eduardo Bolsonaro durante 12 años.
Según la acusación, el exparlamentario articuló desde territorio estadounidense acciones destinadas a generar presiones y amenazas contra integrantes del STF y otras autoridades brasileñas, con el propósito de impedir una eventual condena de Jair Bolsonaro en el proceso sobre el intento de ruptura del orden democrático.
Durante su voto, Moraes sostuvo que las actuaciones atribuidas a Eduardo no estaban vinculadas con el ejercicio de su mandato parlamentario y rechazó los argumentos de la defensa relacionados con la libertad de expresión y la inmunidad parlamentaria.
La PGR presentó como elementos probatorios declaraciones públicas, publicaciones en redes sociales y mensajes intercambiados entre Eduardo y su padre, que, según el organismo, demostraban la existencia de gestiones en Estados Unidos para presionar a integrantes del Poder Judicial brasileño.
Por su parte, la defensa, asumida por la Defensoría Pública de la Unión debido a que Eduardo no designó abogado, pidió la absolución por falta de pruebas y cuestionó aspectos procesales del caso, incluida la participación de Moraes.
El organismo sostuvo además que las declaraciones atribuidas al exdiputado estaban amparadas por la libertad de expresión y que Eduardo no tenía capacidad para determinar las decisiones adoptadas por el Gobierno estadounidense.
Con la decisión de la Primera Sala, se mantiene la condena dictada en junio, aunque todavía pueden existir recursos dentro de las vías procesales previstas por la legislación brasileña.
Eduardo Bolsonaro permanece en Estados Unidos desde 2025 y, en ese país, ha respaldado públicamente medidas adoptadas por el Gobierno de Donald Trump contra Brasil, entre ellas la imposición de aranceles el pasado año, en medio del proceso que llevó a sentenciar a su padre a 27 años y tres meses de cárcel.
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