El evento convocado por la Autoridad Intergubernamental para el Desarrollo (IGAD) sesionó del 15 al 17 de septiembre para evaluar la preparación a nivel nacional y regional, identificar los riesgos y las labores prioritarias, reforzar la coordinación transfronteriza y promover la financiación anticipada.
Convocó a ministros, representantes gubernamentales, expertos técnicos y asociados con el objetivo de acordar las medidas necesarias para proteger a las comunidades vulnerables, los medios de vida y las infraestructuras críticas frente a los impactos previstos.
El foro incluyó en su última jornada un segmento ministerial que respaldó el Llamamiento a la Acción Ministerial de la IGAD y el Informe Técnico Regional sobre Preparación y Acción Anticipada, fortaleciendo así la acción colectiva para pasar de la previsión a la acción.
Trascendió durante la cita que el Cuerno de África se enfrenta a la posibilidad de un episodio intenso de El Niño durante la temporada de octubre a diciembre de 2026, con una mayor probabilidad de precipitaciones abundantes y los riesgos asociados de lluvias torrenciales e inundaciones en diversas zonas de la región.
Ante ese escenario, el subcomisionado de Gestión de Riesgos de Desastres de Etiopía, Aydrus Hassan, señaló que los posibles impactos del fenómeno climatológico requieren liderazgo político, apropiación nacional y solidaridad regional.
Hassan afirmó que también requieren financiación oportuna y medidas anticipatorias que vayan más allá de la preparación técnica.
Precisó que Etiopía fortalece su sistema de gestión de riesgos de desastres para hacerlo más multisectorial, anticipatorio, basado en impactos y capaz de abordar múltiples amenazas. Explicó que integra el monitoreo, la previsión, la evaluación de impactos, la alerta temprana, la preparación, la acción anticipatoria y la respuesta.
Asimismo, el país refuerza su autosuficiencia nacional, incluso a través de su Fondo de Respuesta a Riesgos de Desastres, el cual proporciona financiación previsible para la preparación ante esos eventos, la alerta temprana, la acción anticipatoria, la respuesta y el fortalecimiento de la resiliencia.
En materia regional, la IGAD y su Centro de Predicción y Aplicación Climática trabajan para fortalecer el intercambio transfronterizo de información, el análisis conjunto de riesgos, los sistemas de alerta temprana interoperables y la acción anticipatoria coordinada, aseveró.
Consideró que estos esfuerzos son importantes dados los riesgos que afectan a las cuencas hidrográficas compartidas, los corredores ganaderos, los mercados y los movimientos de población.
El subcomisionado etíope instó a los Estados miembros del ente africano a garantizar la disponibilidad de financiación antes de que ocurran los desastres y a traducir el llamamiento regional de alto nivel a la acción en compromisos concretos.
Añadió que la asistencia internacional debe complementar el liderazgo nacional en lugar de sustituirlo.
Subrayó además la necesidad de vincular las previsiones, los mecanismos de activación, la financiación y la acción para proteger vidas, medios de subsistencia y los logros en materia de desarrollo.
La Organización Meteorológica Mundial prevé que el fenómeno de El Niño de 2026 se convierta en un evento muy intenso, potencialmente histórico, que alcanzará su punto máximo a finales de año y se prolongará hasta 2027.
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