“Los individuos que muestran compasión hacia los demás, los animales y hacia sí mismas disfrutan de un mayor bienestar que quienes solo expresan compasión externa o únicamente interna”, subrayan los investigadores de la Universidad McGill de Canadá.
Velar por los demás siempre resulta gratificante psicológicamente para muchas personas, pero primero debe quererse a sí mismo, insistieron los expertos en el artículo publicado en la revista Sciencedirect.
Muchos individuos como los educadores, profesionales de la salud, padres y activistas, pueden ser muy entregadas a los demás y, al mismo tiempo, duras o negligentes consigo mismas, alertaron los científicos.
Cuando se pasa por encima del autocuidado aparece un desequilibro en la salud mental marcado por niveles más altos de estrés y ansiedad.
Los investigadores descubrieron que quienes mostraban niveles uniformemente altos de compasión hacia sí mismos, otras personas y los animales presentaban el funcionamiento psicológico más adaptativo, un estado de salud mental óptima, resiliencia emocional y bienestar social.
«La autocompasión puede ayudar a las personas a regular emociones difíciles, reducir la autocrítica y crear una sensación de seguridad interna», puntualizaron los especialistas.
El estudio concluyó que no se trata de egoísmo ni indulgencia con uno mismo, sino de la base para un cuidado sostenible de los demás, y así mantener una buena salud mental.
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