El director del Instituto de Estudios Internacionales de la Universidad Fudan señaló en entrevista con la prensa local The Paper que mantener estables los canales de comunicación entre los máximos dirigentes es importante para evitar grandes fluctuaciones en las relaciones chino-estadounidenses.
Wu afirmó que el viaje, previsto del 23 al 25 de septiembre, tiene un carácter de continuidad respecto al encuentro celebrado en mayo pasado en Beijing y puede sentar bases para la siguiente etapa de los vínculos bilaterales.
Según el académico, durante los últimos meses Washington ha mostrado mayor cautela en el tratamiento de la cuestión de Taiwán, mientras China y Estados Unidos mantuvieron contactos sobre asuntos económicos y de aplicación de la ley.
No obstante, subrayó que la competencia bilateral continúa y que las diferencias entre ambas partes no han desaparecido, por lo que la denominada estabilidad estratégica debe combinar cooperación, gestión de las divergencias y control de los riesgos.
En el ámbito económico, Wu describió la actual relación comercial como un esquema de acciones y respuestas recíprocas, en el que cada parte procura responder a las medidas de la otra y las negociaciones buscan intercambios considerados mutuamente beneficiosos.
El experto también señaló que la inteligencia artificial constituye un nuevo ámbito de competencia entre ambas potencias, pero sostuvo que los riesgos asociados con el rápido desarrollo de esta tecnología ofrecen posibilidades para mantener canales de diálogo y cooperación.
A su juicio, los contactos entre los máximos dirigentes permiten establecer orientaciones generales para las relaciones bilaterales y facilitar la gestión de problemas cuando surgen dificultades.
Wu consideró que la visita de septiembre puede servir de enlace entre los acuerdos alcanzados durante la reunión de mayo y los próximos contactos de alto nivel previstos para los últimos meses del año.
Previamente el Ministerio de Relaciones Exteriores de China señaló que la diplomacia de los jefes de Estado desempeña un papel estratégico insustituible en los vínculos bilaterales y destacó la importancia de fortalecer el diálogo y gestionar las diferencias.
El académico Da Wei, director del Centro de Estudios de Seguridad e Estrategia de la Universidad Tsinghua, consideró que la denominación de «estabilidada estratégica constructiva» alcanzada en mayo pasado representa un cambio en la manera en que ambos países definen sus relaciones.
La próxima reunión entre Xi y Trump se celebrará en un contexto de negociaciones económicas y comerciales, así como de diferencias sobre tecnología y otros asuntos estratégicos.
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