Inteligencia artificial, tierras raras, comercio bilateral, tecnología y Taiwán son tópicos que necesariamente tendrían que abordar ambos mandatarios, quienes pondrán a prueba el acuerdo alcanzado durante la visita de Trump a Beijing del 13 al 15 de mayo respecto a la necesidad de mantener vínculos de “estabilidad estratégica constructiva” entre las dos potencias mundiales.
Según el programa, Trump recibirá a Xi este miércoles cuando su avión aterrice en la Base Conjunta de Andrews, en Maryland, y mañana será la bienvenida oficial en la mansión ejecutiva del mandatario republicano y la primera dama, Melania Trump, a Xi y a su esposa, Peng Liyuan.
Los dos dignatarios participarán también en un desfile militar en el Jardín de las Rosas antes de pasar a las conversaciones a puerta cerrada.
En mayo pasado, el canciller chino, Wang Yi, al anunciar que Xi viajaría a Estados Unidos este otoño, luego de aceptar la invitación de Trump dijo que «ambas partes deben trabajar conjuntamente para preparar de forma exhaustiva, crear un ambiente favorable y lograr resultados más sustanciales en los contactos e intercambios entre los dos jefes de Estado».
También dijo que la relación entre China y Estados Unidos «es la más importante y compleja del mundo».
Según trascendió en medios locales chinos, cuando Trump estuvo en Beijing los dos líderes coincidieron en apoyarse mutuamente en la organización de la reunión informal de líderes del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), que tendrá lugar los días 18 y 19 de noviembre en Shenzhen (China), así como de la cumbre del G20, del 14 y 15 de diciembre en la ciudad de Miami.
idm/dfm













